El presidente del TSE, Salvador Romero (izq.) inspecciona la impresión de las papeletas de votación para el 18 de octubre, (TSE).
La Paz, 11 de septiembre de 2020
Boya.News – Las papeletas ya están en camino, parece que finalmente nada impedirá la votación general del 18 de octubre.
El viernes 11 de septiembre, sexto día de la campaña proselitista, la escasa actividad pública de los candidatos -excepto la presidenta Jeanine Áñez que seguía en gira de gestión en procura de votos, al más puro estilo de Evo Morales- el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tomó el centro del escenario para mostrar, en una aparatosa visita a una empresa editorial de La Paz, el trabajo de impresión de las papeletas de votación.
Se imprimen más de siete millones de ejemplares de la papeleta nacional de votación para Presidente y Vicepresidente, con ocho casillas en cada una de las cuales figuran la sigla y los colores del partido o frente político, y la fotografía del candidato principal.
Además, de la imprenta saldrán otras 63 papeletas distintas, una por cada circunscripción uninominal de diputados y en las cantidades ajustadas a la población de cada circunscripción, informó el órgano electoral.
El mismo viernes, el TSE reveló detalles del sistema de seguridad con el cual se distribuirán y recogerán los materiales de la votación.
Boya.News – Dos anuncios de juicios de responsabilidades se cruzaron en el camino de Jeanine Áñez el jueves 10, quinto día de la campaña electoral, mientras la gobernante realizaba actos de gestión y de proselitismo en el Chaco tarijeño.
Las iniciativas -una de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y otra del Frente Para la Victoria (FPV)- marcaban nuevos hitos de la creciente judicialización de la política boliviana, no resuelta durante los 14 años de Evo Morales (2006-2019), multiplicada por el Gobierno transitorio y agravada durante la campaña hacia la votación general del 18 de octubre.
El juicio que se iniciaría en el parlamento fue anunciado por la presidenta del Senado y de la ALP, la masista Eva Copa, tras confirmarse que el Gobierno de Áñez no solo recibió en abril un crédito no autorizado del Fondo Monetario Internacional (FMI), de 327 millones de dólares, sino que inclusive pagó ya una cuota de 1.6 millones de dólares por intereses.
“El Gobierno de transición vulneró totalmente la Constitución en su artículo 322 porque este crédito ya está en nuestro país sin haber sido aprobado por la ALP y se pagó el interés de 1,6 millones cuando nosotros los bolivianos no conocemos dónde están esos recursos, por eso es necesario que se haga la fiscalización de esos recursos”, dijo la jefa parlamentaria en una de varias declaraciones sobre el tema.
El crédito del FMI fue rechazado por la bancada mayoritaria del MAS y las minoritarias de la Democracia Cristiana y de la oficialismo Unidad Demócrata, que denunciaron falta de contrto de respaldo. El MAS dijo también que había condicionamientos “inaceptables” del FMI para cambiar la política económica, incluso con una devaluación del boliviano.
JUICIO POR CUARENTENA
El financiamiento, sin embargo, ya está inscrito en cuentas del Banco Central de Bolivia.
El segundo juicio de responsabilidades contra Áñez, por delitos de lesa humanidad derivados de la pandemia, fue anunciado por el FPV, el partido que ahora tiene como candidato presidencial al pastor evangélico de origen coreano Chi Hyun Chung, quien aparecía con apenas 3,3 por ciento de respaldo en la más reciente encuesta de intención de voto.
Áñez debería ser enjuiciada por “genocidio, delito de lesa humanidad”, porque dispuso una cuarentena entre marzo y julio, y en algunos casos hasta agosto, que ha provocado hambre y muerte entre los bolivianos, afirmó el dirigiente Leopoldo Chui del FPV.
Agregó que la denuncia de este partido fue presentada a la Fiscalía General del Estado.
Según la Constitución, si la Fiscalía encuentra bases para llevar adelante el juicio de responsabilidades contra Áñez debería pedir permiso de proceso al parlamento, controlado por MAS.
El expresidente Carlos Mesa, candidato presidencial de Comunidad Ciudadana.(Captura video Asuntos Centrales)
La Paz, 9 de septiembre de 2020
Boya.News – ¿Quién derrocó a Evo Morales? Carlos Mesa y Jeanine Áñez se disputan la autoría. Luis Fernando Camacho no se resigna a que se ignore su papel. Tuto Quiroga dice que fue el pueblo movilizado.
Carlos Mesa, entrevistado el miércoles 9 en el programa Asuntos Centrales.
El miércoles 9, cuarto día de la campaña hacia la votación del 18 de octubre, el exiliado y proscrito expresidente siguió en el centro del debate, fue el tema preferido por varios candidatos rivales del MAS.
La caída de Morales -cocinada a fuego lento desde que decidiera ir contra el referendo 21F de 2016- fue precipitada entre octubre y noviembre de 2019 por una cadena de sucesos y actores que podría resumirse así:
– Mesa llamó a protestas contra el “fraude” en la victoria electoral de Morales, Camacho movilizó a los cívicos, “pititas” y “resistencias” juveniles tomaron las calles y Tuto fue clave en negociaciones que abrieron la puerta del poder a Áñez, quien había pasado los últimos días de la crisis en su casa en Trinidad.
No fueron los únicos actores destacados. Cada quien hizo lo suyo, también Evo y sus seguidores, y Áñez apareció en el momento preciso para autoproclamarse Presidenta Transitoria.
La polémica resultó abierta al responder Mesa a la campaña de mensajes en las redes con que Áñez lo criticó con dureza en días pasados por no haber estado presente en momentos supuestamente claves.
“Frenamos al MAS en dos oportunidades… ¿Carlos Mesa frenó al MAS alguna vez?”, desafió Áñez en las redes.
Frenamos al MAS en dos oportunidades y lo hemos hecho con la ley en la mano, sin violencia y sin enfrentamientos. Somos los únicos que podemos evitar que vuelvan y que Evo Morales quede impune porque respetamos la ley y amamos la democracia. ¿Carlos Mesa frenó al MAS alguna vez?
“Quien frenó al MAS, le paró el carro al MAS, detuvo al MAS, se llama Carlos Mesa y Comunidad Ciudadana a través del voto popular”, respondió el expresidente-candidato en una entrevista con el programa Asuntos Centrales, considerando “increíble” que Áñez se muestre como protagonista del derrocamiento habiendo aparecido en La Paz después de la “huída” de Morales.
Camacho sentenció luego en Facebook: “Carlos Mesa tuerce los hechos y se camufla como luchador contra la dictadura de Evo Morales”.
Y Tuto trató de ponerse por encima de todos, afirmando en Twitter que “ningún político expulsó a Evo. Fue el pueblo de Bolivia movilizado en las calles, con pititas tragando gases, gritando ‘nadie se cansa, nadie se rinde’”.
Ningún político expulsó a Evo. Fue el pueblo de #Bolivia movilizado en las calles, con #pititas, tragando gases, gritando "nadie se cansa, nadie se rinde". Agradezco a nuestra juventud, a auditoría de @OEA_oficial -la que casi nadie respaldó- y a la cobardía del tirano prófugo. pic.twitter.com/4OTZyCWb1b
El candidato del MAS, Luis Arce, iniciaba entretanto la movilización electoral de sus seguidores en El Alto, con una masiva marcha en la que resultó imposible el “distanciamiento social” en tiempo de pandemia. Y Áñez continuaba sus viajes de gestión y campaña por el país.
Chi Hyun Chung, candidato presidencial del Frente Para la Victoria, en el programa En Portada, el lunes 7 de septiembre. (Video captura).
La Paz, 8 de septiembre de 2020
Boya.News – Dice Chi, el candidato, que si Bolivia tiene ahora un mal Gobierno transitorio, la solución no es el de cinco años que se elegiría en octubre, sino otro régimen transitorio de un año.
Ésta es probablemente la propuesta más novedosa surgida de las candidaturas, que apenas resonó el martes 8, tercer día de la campaña hacia los comicios del 18-O, en medio del barullo provocado por la inhabilitación de la candidatura parlamentaria de Evo Morales.
Chi Hyun Chung, el candidato presidencial de ascendencia coreana por Frente Para la Victoria (FPV), puso dos condimentos clave para ejecutar su propuesta de segunda transición: una alianza de “todos” los partidos contra el Movimiento Al Socialismo (MAS) y que, a la postre, este partido que gobernó los 14 años pasados no vuelva a participar en procesos electorales.
“Nosotros (FPV) analizamos si tiene que haber un nuevo Gobierno de transición, pero que no sea candidato (como Jeanine Añez) porque es una payasada lo que está pasando en el país, (se debe) elegir a uno de los candidatos (para que su mandato) sea de un año y el próximo año tengamos una nueva elección. El ganador va a dirigir el país sólo un año y va a convocar a otra elección”, planteó.
La propuesta de Chi fue reportada por el diario Página Siete, uno de los medios que participa en el programa de entrevistas En Portada, en el cual participó el candidato que en la más reciente encuesta de intención de voto aparece con apenas 3,3 por ciento de respaldo, muy por debajo del que logró en la votación anulada de 2019.
El candidato del FPV no indicó cuál sería el procedimiento o el argumento legal y constitucional para convocar a una nueva elección general en 20221.
El resto de los candidatos aparentemente no se enteró de la propuesta de Chi, que quizá sumaba desconcierto entre las siete filas contrarias al MAS, mientras buena parte de “analistas”, “expertos” y otros “opinadores” seguían lamentando que el partido de Morales siga apareciendo primero en las encuestas.
Luis Arce (izq.) y Evo Morales, durante la presentación del candidato presidencial del MAS, en enero pasado en Buenos Aires. (MAS-Foto).
Luis Arce (izq.) y Evo Morales, durante la presentación del primero como candidato presidencial del MAS, en enero pasado en Buenos Aires. (MAS-Foto).
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La Paz, 7 de septiembre de 2020
Boya.News – Evo Morales sigue en la campaña electoral, aunque no va más como candidato al Senado.
El lunes 7, segundo día de la campaña formal hacia la votación general del 18 de octubre, la justicia confirmó la proscripción electoral de Morales, en un fallo muy aplaudido por los “anti evistas” y “anti masistas” que en los días previos habían desatado una fuerte presión sobre el juez que debía inclinar la balanza a favor o en contra de la aspiración parlamentaria del exgobernante.
Cerrada la polémica por la candidatura, Morales tiene todavía al frente varios procesos iniciados por el Gobierno por una larga lista de presuntos delitos, pero por ahora seguirá como jefe de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS). Inclusive, parece llamado a ser mencionado con frecuencia no solo por sus partidarios sino también por sus opositores.
Morales aceptó la inhabilitación. El MAS también aceptó sin mayor discusión el veto electoral a su derrocado y exiliado jefe -dispuesta primero por el Tribunal Electoral y ratificada por una sala distrital del Tribunal Constitucional- basada en el argumento de que no radica en el país.
Candidatos y dirigentes masistas dieron a entender que se mantienen en acción rumbo a las elecciones con las cuales esperan retornar al Gobierno o, al menos, ganar una sólida representación en la Asamblea Legislativa, si no la mayoría.
Luis Arce, en la red Bolivisión, el martes 8 de septiembre.
Las demás candidaturas y otras fuerzas contrarias al MAS han dedicado en los últimos meses la mayor parte de sus discursos, denuncias y otras manifestaciones a hablar de lo que hizo o no hizo Morales en los 15 años pasados. ¿Cambiarán de discurso ahora que el blanco de sus ataques ya no es candidato?
Frenamos al MAS en dos oportunidades y lo hemos hecho con la ley en la mano, sin violencia y sin enfrentamientos. Somos los únicos que podemos evitar que vuelvan y que Evo Morales quede impune porque respetamos la ley y amamos la democracia. ¿Carlos Mesa frenó al MAS alguna vez?
El lunes, en el segundo día de campaña, Evo siguió siendo uno de los temas favoritos de la presidenta-candidata Jeanine Áñez y los expresidentes Carlos Mesa y Jorge Quiroga, entre las muchas voces del bloque conservador que coincidieron de pronto en inclinar la cabeza ante lo que calificaron como imparcialidad e independencia de la justicia, o parte de ella.
Quedó definitivamente cerrado el debate sobre la pretensión de Morales de postularse al Senado violando la Ley. Saludamos la preeminencia de la decisión del TSE, la única instancia con la legitimidad para decidir sobre temas electorales
La Justicia en Bolivia es independiente. Pero quiero garantizarles algo: mientras sea presidenta, la única manera en que Evo retornará a Bolivia es para dar la cara a la justicia por fraude, por violación de los Derechos Humanos y por abuso sexual a menores. Bolivia se respeta.
“Todavía hay jueces probos”, dijo el ministro de Justicia. Álvaro Coimbra, cuya oficina es la principal impulsora de los procesos activados por el Gobierno de Áñez contra Morales.
Boya.News –La campaña hacia las elecciones generales del 18 de octubre en Bolivia arrancó el domingo 6 de septiembre, pero eso es solo un decir, una formalidad.
Cuando llegue la votación general -si llega- Bolivia habrá vivido ocho meses de campaña proselitista prácticamente ininterrumpida.
Se podría decir inclusive que los bolivianos acumularemos hasta octubre más de dos años de una batalla electoral que comenzó en agosto de 2018 con el debate y la aprobación de la Ley de Organizaciones Políticas (partidos) que abrió el proceso de las elecciones primarias, realizadas con candidatos únicos el 27 de enero de 2019.
Tras esas primarias de convalidación de candidatos impuestos por los liderazgos políticos (Evo, Mesa, Tuto, etc), vino la larga campaña de 2019 que electoralizó todo, hasta los gigantescos incendios forestales en la Chiquitanía cruceña, y se mantuvo en pie incluso después de las elecciones del año pasado con las que el Movimiento Al Socialismo (MAS) intentó prolongar su permanencia en el poder.
Esa polémica votación del 20 de octubre de 2019 no fue el punto final de una campaña sino que terminó siendo el inicio de una nueva etapa del largo ciclo proselitista, ya sin Evo Morales pero siempre con Evo Morales.
Fue promesa de elecciones lo primero que hizo la presidenta transitoria Jeanine Áñez, fue pacto para elecciones el primer acuerdo político tras el cambio de Gobierno y terminaron siendo elecciones el escenario principal y a la vez telón de fondo de la vida boliviana. El actual proceso electoral, con convocatoria y campaña incluída, arrancó el primer día hábil de enero, se mantuvo vivo en la pandemia y terminaba afectando todo en lo que va de 2020.
De ese modo, la campaña proselitista no arrancó el 6 de septiembre. Solo continúa, especialmente para la presidenta Áñez, que casi no dejó pasar un día, en especial desde que se lanzara como candidata el 24 de enero, sin hacer campaña. En sus nueve meses de alargada transición, la presidenta-candidata inauguró algunas obras y no dejó de atacar al MAS, a su jefe Morales y a su candidato Luis Arce, con indisimulado afán electoralista. Y de vez en cuando atacó también a Carlos Mesa.
Los opositores no se quedaron cortos y, con variada intensidad, han atacado lo que parece más vulnerable de la gestión de Áñez: la gestión de la pandemia de cobvid-19.
Esto podría explicar porqué la campaña electoral se ha reabierto el 6 de septiembre con un panorama muy parecido al de principios de año, marcado por la permanencia de Arce en el primer lugar de la intención de voto, Mesa Segundo y Áñez tercera. Acumulamos en realidad más de 200 días de campaña.
Igual que hace un año, la cuestión a definirse en la votación popular parece que volverá a ser si el MAS logra victoria definitiva en primera vuelta, o si Mesa o tal vez Áñez logra forzar una segunda ronda.